SANTO DOMINGO, República Dominicana.— El Senado de la República aprobó en única lectura el proyecto de ley que establece un nuevo marco regulatorio para los juegos de azar en el país, acogiendo las modificaciones realizadas previamente por la Cámara de Diputados. Con la decisión, la iniciativa, promovida por los senadores Félix Bautista y Pedro Catrain, concluye su trámite en el Congreso Nacional y queda pendiente de ser remitida al Poder Ejecutivo para su conocimiento.
Entre las principales disposiciones figura la creación de la Dirección General de Juegos de Azar (DGJA), concebida como el organismo encargado de regular, supervisar y fiscalizar las actividades del sector. La normativa establece controles sobre los establecimientos, requisitos de licenciamiento, protección de menores, juego responsable y restricciones de ubicación, incluyendo una distancia mínima de 500 metros respecto de escuelas, universidades, iglesias, hospitales, estancias infantiles, cuarteles y otras instituciones señaladas por la legislación.
El proyecto también incorpora reglas específicas para las apuestas digitales. Los operadores de juegos por internet deberán contar con autorización, someterse a controles de identificación de los usuarios y cumplir con las obligaciones tributarias previstas. Asimismo, contempla mecanismos para enfrentar las plataformas no autorizadas, entre ellos el bloqueo de dominios y la suspensión de transacciones, además de sanciones que pueden incluir multas, cierre de establecimientos, pérdida de licencias y penas de prisión en los casos más graves.
Otro de los cambios centrales es la suspensión durante una década de la emisión de nuevas licencias para establecimientos de juegos de azar, con excepciones contempladas para determinados proyectos de casinos vinculados a hoteles y zonas turísticas. La legislación, compuesta por cerca de 195 artículos, busca sustituir el marco disperso que ha regulado esta actividad durante décadas por un régimen integral de supervisión y sanciones. La aprobación se produjo después de que varios senadores solicitaran un estudio más amplio de la pieza y cuestionaran la rapidez del proceso legislativo.



