Filadelfia. Los New York Knicks sellaron su boleto a las finales de la Conferencia Este tras dominar de principio a fin a los Philadelphia 76ers con marcador de 144-114, completando la barrida en la serie y dejando una actuación ofensiva que ya forma parte de la historia de la postemporada de la NBA. El equipo neoyorquino estableció un récord de playoffs con 11 triples en el primer cuarto y empató la marca histórica de 25 tiros de tres encestados en un partido de postemporada.
El base Jalen Brunson lideró el ataque con 22 puntos, mientras que Deuce McBride se convirtió en la gran sorpresa de la noche al conectar siete triples y terminar con 25 unidades. También destacaron Josh Hart y Karl-Anthony Towns, ambos con 17 tantos, en una exhibición ofensiva que silenció por completo al público local en Filadelfia.
El conjunto dirigido por Mike Brown dominó desde el arranque gracias a una agresiva ofensiva perimetral. McBride encestó cuatro triples consecutivos en el primer parcial para abrir una rápida ventaja de doble dígito, mientras los fanáticos de Nueva York se hacían sentir en las gradas del Wells Fargo Center. Los Knicks llegaron al descanso con ventaja de 81-57 después de convertir 18 triples en la primera mitad, dejando prácticamente definida la eliminatoria antes del tercer cuarto.
Por el lado de Filadelfia, Joel Embiid cerró otra temporada marcada por las lesiones con 24 puntos, acompañado por los 17 de Tyrese Maxey. Sin embargo, los Sixers volvieron a quedarse cortos en su intento de avanzar más allá de la segunda ronda, algo que la franquicia no consigue desde 2001. Ahora, los Knicks esperan al ganador de la serie entre Cleveland Cavaliers y Detroit Pistons en busca de regresar a unas Finales de la NBA que no alcanzan desde finales del siglo pasado.
