Luis Manuel Ferreras
PUERTO RICO.– El veterano luchador puertorriqueño José Huertas González, conocido como El Invader #1, volvió a colocar en el centro del debate uno de los episodios más polémicos de la historia de la lucha libre profesional, al ofrecer detalles sobre el enfrentamiento que terminó con la muerte del estadounidense Frank Donald Goodish, conocido como Bruiser Brody, el 16 de julio de 1988 en el estadio Juan Ramón Loubriel, en Bayamón.
Durante una entrevista con el periodista Normando Valentín, transmitida por WAPA Televisión en el programa Ahí está la verdad, bajo el especial «El Invader: Sin Máscaras», Huertas González sostuvo que el conflicto comenzó con una llamada telefónica y no directamente en los camerinos, como se ha contado en distintas versiones. El luchador aseguró que acudió preparado para cualquier eventualidad, debido a que desconocía cómo reaccionaría Brody cuando se encontraran personalmente. También lo calificó como «el hombre más cobarde del mundo».
Al referirse al proceso judicial que enfrentó por la muerte del luchador estadounidense, El Invader recordó que fue declarado no culpable por un jurado en 1989, mediante una votación de nueve contra tres. Aunque sus declaraciones no constituyeron una confesión de haber matado a Brody, sus explicaciones sobre la preparación para aquel encuentro y las circunstancias del enfrentamiento reavivaron las discusiones entre los seguidores de la lucha libre, quienes todavía mantienen distintas posiciones sobre lo ocurrido.
Casi cuatro décadas después, el caso continúa despertando interés en el ambiente de la lucha libre puertorriqueña. La entrevista vuelve a poner sobre la mesa las circunstancias de aquella tragedia, las distintas versiones sobre el enfrentamiento y las interrogantes que han acompañado uno de los sucesos más recordados de este deporte espectáculo.



