Estados Unidos. El Departamento de Defensa de Estados Unidos autorizó al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) a realizar pruebas de un arma de energía dirigida para evaluar su posible utilización en operaciones de seguridad en la frontera sur del país. La decisión figura en un memorando firmado el mes pasado por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, según un documento obtenido por la cadena CNN.
El dispositivo, conocido oficialmente como Sistema de Denegación Activa (ADS, por sus siglas en inglés), emplea ondas electromagnéticas para generar una intensa sensación de calor sobre la superficie de la piel de las personas expuestas. Las autoridades militares estadounidenses lo clasifican como un sistema de armamento no letal, diseñado para dispersar o disuadir a individuos sin recurrir necesariamente a municiones convencionales.
De acuerdo con información de las fuerzas armadas estadounidenses, el sistema puede proyectar su haz de energía a una distancia cercana a un kilómetro. Su funcionamiento se basa en dirigir energía electromagnética hacia un objetivo, provocando una reacción térmica que busca obligarlo a alejarse del área expuesta.
La autorización contempla evaluar las capacidades del dispositivo y desarrollar tácticas para determinar su posible aplicación en la frontera con México. Sin embargo, el permiso para efectuar estas pruebas no implica, por sí solo, que el arma vaya a incorporarse de manera permanente a las operaciones fronterizas. Su eventual utilización abre interrogantes sobre los protocolos de aplicación, los riesgos para las personas expuestas y las medidas de supervisión que acompañarían su despliegue.



