RÍO DE JANEIRO.- Un amplio despliegue de seguridad transformó varias zonas de Río de Janeiro en escenario de enfrentamientos armados, luego de que alrededor de 2,500 policías, militares y francotiradores ingresaran a sectores caracterizados por sus estrechas calles y alta densidad poblacional.
Durante la operación se registraron intensos intercambios de disparos en distintos puntos, mientras las fuerzas de seguridad avanzaban por el territorio. La magnitud del enfrentamiento generó escenas poco habituales en una de las ciudades más visitadas de Brasil y reconocidas internacionalmente por sus playas y atractivos turísticos.
Uno de los momentos de mayor tensión ocurrió cuando una bomba cayó desde el aire en dirección a las fuerzas de seguridad, en medio del operativo. Las imágenes de la intervención mostraron la dimensión del conflicto y evocaron escenas propias de un escenario bélico.
El despliegue evidencia los elevados niveles de violencia que enfrentan algunas zonas de Río de Janeiro y el desafío que supone para las autoridades combatir a grupos armados que mantienen presencia en áreas urbanas. La operación también vuelve a colocar en el centro de la atención internacional la situación de seguridad en una ciudad clave para el turismo y la economía brasileña.



