Rafael Alburquerque cuestiona cifras oficiales sobre pobreza y pide transparentar los programas de asistencia social

Santo Domingo. El exvicepresidente de la República y dirigente de la Fuerza del Pueblo, Rafael Alburquerque, aseguró que los datos divulgados por el propio Gobierno sobre los programas de asistencia social generan dudas respecto a las afirmaciones oficiales sobre la reducción de la pobreza en la República Dominicana. Según expuso, la cantidad de hogares que reciben ayudas estatales no parece corresponder con el discurso de que más de un millón de personas ha superado esa condición.

En un análisis titulado “El chiste se cuenta solo”, Alburquerque señaló que cerca de 1.5 millones de hogares reciben el subsidio del programa Aliméntate, mientras alrededor de 1.3 millones son beneficiarios del Bono Gas y más de 500 mil familias perciben el Bono Luz. Agregó que, tomando como referencia los aproximadamente 3.9 millones de hogares existentes en el país, los beneficiarios de Aliméntate representan cerca del 38.5 %, lo que equivale a casi cuatro de cada diez hogares dominicanos.

El también exvicepresidente indicó que esta situación contrasta con los indicadores oficiales que destacan una reducción de la pobreza y la salida de la República Dominicana del mapa de países con subalimentación de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). A su juicio, la diferencia entre el número de hogares considerados pobres y los que reciben ayudas alimentarias requiere una explicación pública. Asimismo, planteó como posibles escenarios que existan familias con ingresos aún insuficientes pese a haber salido de la pobreza estadística, que los padrones de beneficiarios no estén actualizados o que las transferencias respondan a criterios distintos a la vulnerabilidad social.

Alburquerque sostuvo que resulta necesario fortalecer la transparencia de los programas sociales mediante la publicación de información sobre la composición de los padrones, el perfil socioeconómico de los beneficiarios y la cantidad de familias que cada año dejan de depender de las ayudas estatales por haber mejorado sus condiciones económicas. En su opinión, el éxito de una política social debe medirse por la capacidad de generar autonomía en los hogares y no por el aumento sostenido del número de personas que reciben asistencia pública.

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