Lima, Perú. A solo cuatro semanas de la segunda vuelta presidencial en Perú, el partido izquierdista Juntos por el Perú, encabezado por Roberto Sánchez, continúa promoviendo una política internacional orientada a reducir la influencia de Estados Unidos y disminuir la dependencia del dólar dentro de la economía peruana. La propuesta forma parte de la agenda política que impulsa la organización en medio de una campaña marcada por la polarización ideológica.
La agrupación también mantiene una postura favorable al fortalecimiento de relaciones con gobiernos como los de Cuba, Venezuela y Nicaragua, países que han sido señalados por organismos internacionales debido a denuncias sobre vulneraciones a los derechos humanos y cuestionamientos a sus sistemas democráticos. Estas posiciones han generado críticas desde sectores políticos y económicos peruanos.
Roberto Sánchez ha defendido públicamente la necesidad de replantear acuerdos económicos internacionales y revisar políticas vinculadas a inversiones extranjeras, argumentando que Perú debe priorizar sus intereses nacionales y fortalecer su soberanía económica. El candidato sostiene además que América Latina necesita una mayor independencia frente a Washington en asuntos financieros y comerciales.
El debate sobre el rumbo internacional que podría tomar Perú tras las elecciones ha aumentado la atención de analistas y mercados internacionales, que observan con cautela las propuestas de los candidatos. Con la campaña entrando en su etapa final, el escenario político peruano continúa mostrando una fuerte división entre sectores de izquierda y corrientes conservadoras.
