PUNTA CANA, La Altagracia. — La conexión entre el turismo y la producción agropecuaria dominicana centró una reunión entre el Ministerio de Turismo y el director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), QU Dongyu, en la que se examinó la incidencia de esta industria en la seguridad alimentaria y en los avances que permitieron al país salir del Mapa del Hambre de ese organismo internacional.
Durante el encuentro, el viceministro de Turismo, Carlos Peguero, explicó que la actividad turística constituye un mercado estratégico para los productores nacionales, con compras anuales al sector agropecuario superiores a los 98 mil millones de pesos. Según expuso, la demanda de hoteles y otros establecimientos turísticos favorece la comercialización de alimentos locales, genera empleos y amplía las oportunidades económicas para las comunidades, contribuyendo a mejorar la disponibilidad y el acceso a los productos alimenticios.
QU Dongyu valoró la experiencia dominicana de vincular el turismo con la agricultura y el desarrollo territorial, y manifestó el interés de la FAO en respaldar iniciativas orientadas a fortalecer la seguridad alimentaria. En la jornada también participaron el ministro de Agricultura, Francisco Oliverio Espaillat Bencosme, y Frank Rodríguez, director comercial de ASONAHORES, quienes abordaron la importancia de ampliar la integración entre los sectores turístico y agropecuario, con énfasis en la calidad, la sostenibilidad, la innovación y la competitividad de la producción nacional.
La agenda incluyó exposiciones sobre los encadenamientos entre el turismo y los productores locales, la iniciativa Hand-in-Hand en Pedernales y el proyecto Optic Waste, enfocado en medir y reducir el desperdicio de alimentos en la industria hotelera. Las autoridades también destacaron el potencial de modelos de desarrollo territorial como el de Cabo Rojo, en Pedernales, para ampliar las oportunidades de los productores y fortalecer las cadenas de suministro. El desafío, señalaron, consiste en responder a la creciente demanda turística con una oferta agroalimentaria nacional más organizada, diversificada y sostenible, en consonancia con los objetivos internacionales de lucha contra el hambre.



