SANTO DOMINGO.— El geólogo y ambientalista Osiris de León advirtió sobre los efectos del aumento de las temperaturas globales y señaló que el calor extremo registrado durante el verano boreal de 2026 estaría generando condiciones de alta inestabilidad en regiones montañosas y zonas de hielo permanente.
El experto explicó que uno de los episodios más preocupantes ocurrió en el sistema montañoso del Himalaya, en el macizo de Langtang, en la frontera entre Nepal y el Tíbet, donde el derretimiento parcial de un glaciar habría provocado el desprendimiento de una enorme masa de hielo, rocas y sedimentos que descendió unos 1,200 metros por una ladera escarpada.
De León indicó que el material desplazado bloqueó temporalmente el cauce de un río, formando una especie de represa natural. Posteriormente, el deshielo y la erosión debilitaron la barrera hasta provocar su ruptura y la liberación de millones de metros cúbicos de agua, generando una crecida repentina con capacidad destructiva aguas abajo. Las vibraciones producidas por el gigantesco movimiento fueron incluso registradas por sismógrafos y, inicialmente, llegaron a confundirse con un terremoto.
El geólogo sostuvo que este tipo de fenómenos podría convertirse en una amenaza cada vez más recurrente si continúa el incremento de las temperaturas. Como lecciones, destacó la importancia de contar con sistemas de alerta temprana, luego de que un aviso permitió evacuar a unos 900 estudiantes antes de que una escuela ubicada en la zona de impacto fuera destruida. También llamó a evitar asentamientos en cauces y márgenes de ríos susceptibles a grandes crecidas y señaló que la resistencia de una vivienda que permaneció en pie tras el desastre demuestra la importancia de diseñar estructuras adaptadas a las fuerzas extremas de la naturaleza.



