Jerusalén/Teherán.- La confrontación militar entre Israel e Irán entró en una fase de relativa calma luego de que ambas naciones suspendieran temporalmente sus operaciones ofensivas, reduciendo el riesgo de una escalada regional que mantuvo en alerta a Medio Oriente y a la comunidad internacional durante varios días.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, informó que las fuerzas israelíes detuvieron sus ataques contra objetivos iraníes, aunque evitó confirmar la existencia de un acuerdo formal de alto el fuego. La declaración se produjo después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmara que ambas partes buscaban avanzar hacia una tregua para contener el conflicto.
Por su parte, Teherán confirmó la paralización de sus acciones militares contra Israel, pero advirtió que responderá nuevamente si continúan las operaciones israelíes en el sur del Líbano. Las autoridades iraníes insistieron en que mantienen sus capacidades defensivas activas y que cualquier nueva agresión provocaría una reacción inmediata.
Mientras disminuye la tensión en el frente militar, algunos indicadores apuntan a una normalización gradual de la situación. La Organización de Aviación Civil de Irán anunció que el espacio aéreo del país volvió a operar bajo condiciones normales y que los vuelos comerciales podrán reanudarse progresivamente, una señal que refleja la mejora del panorama tras la mayor crisis entre ambas naciones desde el cese de hostilidades registrado en abril.
