Luis Rosario
Analista Deportivo
Experto en Béisbol
Hay meses extraordinarios y hay meses que quedan grabados en la historia. Mayo de 2026 nos regaló dos actuaciones que encajan perfectamente en ambas categorías: la del fenómeno estadounidense Jacob Misiorowski y la del dominicano Cristopher Sánchez. La pregunta es inevitable: ¿quién merece el reconocimiento como Lanzador del Mes en las Grandes Ligas?
Misiorowski, quien debutó en las Mayores el 12 de junio de la temporada pasada, continúa demostrando que posee el material para convertirse en una de las grandes figuras del béisbol. El derecho cerró mayo con otra salida dominante el domingo, cuando lanzó siete entradas en blanco, permitió apenas tres imparables y ponchó a ocho bateadores en la victoria de los Milwaukee Brewers sobre los Houston Astros.
Durante el mes, Misiorowski realizó seis aperturas y registró marca de 5-0 con una microscópica efectividad de 0.23. En 38.1 entradas permitió apenas una carrera, concedió seis boletos y recetó 57 ponches. Su dominio fue tan abrumador como su velocidad: lanzó 241 rectas de 100 millas por hora o más. De las 125 veces que los bateadores hicieron swing ante esos envíos, solo lograron poner 20 pelotas en juego y apenas cinco se convirtieron en hits, todos sencillos. Más impresionante aún, registró 71 lanzamientos de 102 mph o más, incluyendo salidas de 22 pitcheos a esa velocidad frente a los New York Yankees y los St. Louis Cardinals.
Del otro lado está Cristopher Sánchez, quien firmó uno de los meses más históricos que ha protagonizado un lanzador en décadas. El zurdo dominicano completó cinco aperturas y acumuló 39 entradas sin permitir carreras. Con ello se convirtió en el primer pitcher desde Orel Hershiser, en 1988, en realizar al menos cinco aperturas en un mes sin permitir anotaciones. Además, inició junio con una cadena de 44.2 entradas consecutivas sin aceptar carreras, la séptima racha más larga de todos los tiempos y cada vez más cerca del récord de 59 entradas impuesto por Hershiser.
Sánchez terminó mayo con marca de 4-0 y efectividad perfecta de 0.00. En 39 entradas toleró 25 hits, otorgó apenas tres boletos, ponchó a 45 bateadores y limitó a sus rivales a un promedio ofensivo de .181. Misiorowski, por su parte, cerró con una línea de 5-0, 0.23 de efectividad, 38.1 entradas, 14 hits permitidos, una carrera, seis boletos, 57 ponches y promedio de bateo de apenas .109 para la oposición.
Si el criterio es la trascendencia histórica, el premio parece inclinarse hacia Cristopher Sánchez. Lo que logró el dominicano no se veía desde la legendaria temporada de Hershiser. Pero si la evaluación se centra en el dominio puro sobre los bateadores y en una actuación prácticamente sobrehumana desde el montículo, Jacob Misiorowski tiene argumentos de sobra para quedarse con el galardón. Sea cual sea la decisión, mayo de 2026 será recordado como el mes en que dos lanzadores elevaron la excelencia a otro nivel.
