Santo Domingo. La administración de Julio Landrón al frente del Servicio Nacional de Salud ha estado marcada por una serie de movimientos en la dirección de hospitales del Gran Santo Domingo. Entre enero y mayo de 2026, al menos cinco directores de centros de salud públicos fueron removidos de sus cargos como parte de un proceso de reorganización interna impulsado por el organismo estatal.
Las sustituciones han generado atención en el sector sanitario debido al impacto administrativo y operativo que representan para algunos de los hospitales más importantes de la capital dominicana y zonas aledañas. Aunque las autoridades no han detallado públicamente todas las razones de los cambios, las decisiones se producen en medio de desafíos relacionados con la demanda de servicios, el abastecimiento y la modernización hospitalaria.
El SNS ha defendido las modificaciones como parte de una estrategia orientada a fortalecer la eficiencia en la red pública de salud y mejorar la capacidad de respuesta de los centros médicos. La gestión de Landrón ha insistido en la necesidad de evaluar constantemente el desempeño administrativo de los hospitales para garantizar mejores resultados en la atención a los pacientes.
Los movimientos también han provocado reacciones dentro del sistema sanitario y entre distintos sectores vinculados a la salud pública, donde algunos consideran que los relevos forman parte de un proceso natural de supervisión, mientras otros advierten sobre la importancia de mantener estabilidad en las direcciones hospitalarias para evitar retrasos en proyectos y servicios esenciales.
