Luis Manuel Ferreras
Santo Domingo. El deporte profesional confirmó su estatus como una de las industrias más poderosas del mundo, con franquicias que superan cifras históricas y consolidan su impacto más allá de la competencia. De acuerdo con el más reciente ranking de Forbes, los Dallas Cowboys encabezan la lista de los equipos deportivos más valiosos del planeta, con una valoración estimada en 13 mil millones de dólares, reafirmando el liderazgo de la NFL en el mercado global del entretenimiento deportivo.
El dominio estadounidense es abrumador. La NFL y la NBA concentran la mayor parte del listado, impulsadas por contratos televisivos multimillonarios, estadios de última generación y marcas con alcance planetario. Golden State Warriors (11.0B) y Los Angeles Rams (10.5B) escoltan a los Cowboys, mientras que históricos como New York Giants, Lakers y Knicks sostienen su peso financiero gracias a mercados estratégicos y audiencias masivas.
El béisbol y el fútbol internacional también reclaman su espacio en la élite. Los New York Yankees y Los Angeles Dodgers mantienen el prestigio de la MLB entre los gigantes económicos, mientras que Real Madrid y Manchester United figuran como los clubes de fútbol más valiosos fuera de Estados Unidos, reflejando el alcance global del balompié europeo y su capacidad de generar ingresos comerciales en múltiples continentes.
Más allá de los números, el ranking confirma una tendencia clara: el deporte moderno es una plataforma de inversión, marketing y expansión global. Las franquicias ya no solo compiten por títulos, sino por relevancia internacional, innovación comercial y conexión con nuevas audiencias, en una carrera donde el valor de marca es tan decisivo como el rendimiento en el terreno de juego.
