Luis Manuel Ferreras
Santo Domingo. Tras su salida de La Vecindad del Chavo, el actor Carlos Villagrán encontró una nueva forma de conectar con el público latinoamericano a través de “El Niño de Papel”, un proyecto televisivo producido en Venezuela, que retomaba la esencia de Quico, pero en un contexto diferente y con otro nombre.
En este programa, Villagrán —quien inicialmente se hizo conocido como Pirolo— encarnaba a “El Niño”, un personaje similar al del recordado marinerito cachetón, pero ahora sin su madre sobreprotectora y acompañado por Don Chucho, un zapatero interpretado por el cantante Kiko Mendive. Ambos compartían una modesta habitación en un barrio de Caracas.
El Niño recorría las calles vendiendo periódicos y revistas, compartiendo sus aventuras con nuevos amigos como Pajarito, un limpiabotas con talento musical, y Trompito, de carácter muy parecido al del Chavo. También figuraba la dominicana Elisa Parejo como Doña Ruvaldina, en un elenco que reflejaba las dinámicas populares de la vida urbana venezolana.
El personaje de Quico, que había generado tensiones legales con Roberto Gómez Bolaños y Televisa por los derechos de autor, encontró en “El Niño de Papel” una vía para seguir existiendo sin la marca original, aunque con cambios visuales y narrativos.
De todos los proyectos post-Chespirito de Carlos Villagrán, “El Niño de Papel” fue el más logrado, mostrando con sencillez y emotividad la realidad de los barrios latinoamericanos y la solidaridad entre vecinos ante las dificultades.
En futuras entregas, se explorarán otras creaciones del actor, como “Federrico”, donde retomó la fórmula de Quico y la vecindad, también desde territorio venezolano.
