La Habana, Cuba. El Gobierno de Cuba emitió una enérgica condena contra las recientes acciones del Departamento de Justicia de Estados Unidos relacionadas con el General de Ejército Raúl Castro, calificando la medida como una “provocación política” y un intento de manipular hechos históricos vinculados al derribo de aeronaves de la organización Hermanos al Rescate en 1996.
En una extensa declaración oficial, las autoridades cubanas aseguraron que Washington carece de legitimidad y jurisdicción para sustentar las acusaciones. La Habana defendió que las acciones ejecutadas en aquel momento respondieron a reiteradas violaciones del espacio aéreo cubano por parte de la organización radicada en Miami, hechos que —según el Gobierno cubano— habían sido denunciados previamente ante organismos internacionales y autoridades estadounidenses.
El Ejecutivo cubano sostuvo además que la respuesta militar aplicada en febrero de 1996 estuvo respaldada por principios de legítima defensa contemplados en la Carta de las Naciones Unidas y en acuerdos internacionales sobre aviación civil. En el comunicado, el Gobierno también acusó a Estados Unidos de ignorar advertencias oficiales realizadas por Cuba antes del incidente y de mantener una política hostil contra la isla durante décadas.
La declaración concluye con una reafirmación del respaldo político al líder revolucionario y una defensa de la soberanía cubana frente a las sanciones y presiones internacionales. El pronunciamiento se produce en medio de nuevas tensiones diplomáticas entre ambos países y revive uno de los episodios más sensibles en la historia reciente de las relaciones entre La Habana y Washington.
