Santiago, R.D. – Cientos de motocicletas y decenas de vehículos permanecen almacenados en los patios de la dirección regional de la Policía Nacional en Santiago, acumulando chatarras que ocupan gran parte del espacio, generan contaminación visual y ambiental, y reflejan una preocupante dilación en los procesos judiciales relacionados con su recuperación.
Según explicó el magistrado Juan Carlos Bircann, procurador regional de la Corte de Apelación, el procedimiento para recuperar un vehículo retenido “no es tan complicado”, pero está condicionado por el tipo de caso legal en que esté involucrado y la documentación que se requiera para gestionarlo.
Cuando un vehículo tiene un proceso judicial abierto —por alteración del chasis, uso de placas incorrectas, vinculación con hechos delictivos como atracos u homicidios—, es remitido al Ministerio Público como parte de la evidencia. Para su devolución, el propietario debe identificar el caso que lo afecta y presentar los documentos correspondientes.
Bircann subrayó que en muchos casos los vehículos permanecen años en custodia, incluso cuando el proceso ha sido archivado o extinguido, debido a la ausencia de una solicitud formal de devolución. Esta situación ha generado un aumento de unidades en desuso, cuya disposición final se ve limitada por la falta de una decisión judicial definitiva.
“Se oponen a las subastas y tampoco se pueden decomisar porque no hay sentencia. Así pasan los años hasta que lo que era un vehículo funcional termina como chatarra”, expresó el magistrado.
Además, señaló que no existe un plazo específico para que un vehículo permanezca en estos depósitos, lo que hace que algunos casos tomen semanas, meses o incluso años en resolverse.
Esta situación no solo afecta el entorno de la sede policial, sino que también pone de manifiesto la necesidad de mejorar los procesos legales y administrativos para evitar que bienes de valor terminen abandonados por indefinición judicial.
