América del Sur. – Tres accidentes aéreos registrados este viernes han dejado un saldo de 69 muertos en Brasil, Chile y Argentina, en lo que se ha convertido en una jornada trágica para la aviación en Sudamérica.
El incidente más devastador ocurrió en Brasil, donde un avión bimotor ATR-72-500, operado por la aerolínea Voepass, se estrelló en una zona residencial de Vinhedo, estado de São Paulo. La aeronave, que cubría la ruta entre Cascavel y São Paulo, llevaba 61 personas a bordo, todas las cuales fallecieron. A pesar de la gravedad del accidente, el avión cayó en los patios traseros de varias residencias, sin provocar daños a las edificaciones ni víctimas en tierra. Las causas del accidente aún son inciertas, pero las primeras investigaciones sugieren que la formación de hielo en las alas podría haber jugado un papel crucial. Las cajas negras del avión, ya recuperadas, serán clave para esclarecer lo sucedido.
En Chile, una avioneta Piper Navajo se estrelló en la región de Coyhaique, al sur del país, poco después de despegar. Los siete ocupantes de la aeronave, incluido el piloto, perdieron la vida. La Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) ha iniciado una investigación para determinar las causas del siniestro, mientras que las difíciles condiciones climáticas han retrasado la recuperación de los cuerpos.
En Argentina, una avioneta se estrelló contra una fábrica en la ciudad de Rosario, matando a su único ocupante. El accidente ocurrió en la sede de la empresa Air Liquide, especializada en la recarga de tanques de oxígeno y otros gases industriales. Las autoridades locales han abierto una investigación para determinar las causas del accidente.
Estos tres accidentes han generado conmoción en la región y han puesto en alerta a las autoridades de aviación civil, que buscan esclarecer las causas para evitar futuras tragedias.
