Washington, EE.UU. – El Tribunal Supremo de Estados Unidos ha ordenado a la administración de Donald Trump detener las deportaciones de venezolanos acusados de pertenecer a pandillas, bajo una polémica ley de 1798 utilizada históricamente solo en tiempos de guerra.
La medida surge tras una apelación de emergencia presentada por organizaciones defensoras de los derechos civiles, en representación de migrantes venezolanos retenidos en un centro de detención en Texas.
Horas antes, un tribunal de apelaciones federal también bloqueó la eliminación del Estatus de Protección Temporal (TPS) que amparaba a cerca de 350,000 venezolanos, evitando así su deportación inmediata.
La Ley de Enemigos Extranjeros, invocada por Trump, permite la detención y expulsión de ciudadanos de países considerados hostiles, sin el debido proceso legal. Esta norma fue utilizada por última vez durante la Segunda Guerra Mundial.
Según fuentes oficiales, al menos 137 venezolanos fueron deportados recientemente en aplicación directa de esta ley y enviados a la prisión de máxima seguridad Cecot, en El Salvador.
El caso ahora queda en manos del Quinto Circuito de Apelaciones, mientras persiste la incertidumbre sobre el futuro de miles de migrantes venezolanos en EE.UU.
