Gaza. El Ministerio de Sanidad de Gaza reportó una actualización en el número de víctimas mortales tras la ofensiva israelí en el enclave palestino, elevando la cifra a 69,169 fallecidos. El incremento obedece a la incorporación de nuevos registros de personas muertas antes del alto el fuego del 10 de octubre, según precisaron las autoridades locales.
La institución detalló que los datos más recientes fueron recopilados de hospitales y equipos de rescate que continúan recuperando cuerpos entre los escombros en distintas zonas de la Franja de Gaza, afectada por meses de bombardeos y enfrentamientos armados. Las cifras también incluyen a numerosos civiles que habían sido reportados como desaparecidos durante los ataques previos al cese de hostilidades.
Mientras tanto, el Gobierno de Israel confirmó la identificación del rehén israelí-argentino Lior Rudaeff, cuyos restos fueron entregados por Hamás. El ciudadano había sido secuestrado durante los primeros días de la ofensiva y su recuperación se produjo en medio de un proceso de tregua frágil entre ambas partes.
Fuentes oficiales israelíes indicaron que el hallazgo fue resultado de un acuerdo parcial de intercambio humanitario, mediado por organismos internacionales, aunque advirtieron que las negociaciones continúan estancadas y con escasas perspectivas de avance inmediato.
El caso de Rudaeff ha reavivado el debate sobre la situación de los rehenes aún en poder de Hamás y las condiciones del alto el fuego temporal, que ha sido interrumpido en varias ocasiones por ataques aislados y disputas en torno a la entrega de ayuda humanitaria.
Organismos internacionales han reiterado el llamado a una solución negociada que permita garantizar la seguridad de los civiles y la asistencia médica en el enclave, donde miles de desplazados siguen viviendo en condiciones precarias y con acceso limitado a alimentos, agua potable y atención sanitaria.
