Santo Domingo. El mundo del deporte dominicano está de luto. Falleció este lunes a los 57 años Soterio Ramírez, exbaloncestista y figura inmortal del deporte dominicano. La noticia ha conmovido a todos los dominicanos, y el Ministerio de Deportes y Recreación expresó su pesar a través de su cuenta de X (antiguo Twitter), lamentando la pérdida del miembro del Pabellón de la Fama del Deporte Dominicano y exviceministro de Deportes.
Aunque hasta el momento se desconocen las causas del deceso, en junio de 2022 se supo que Ramírez había sufrido un Accidente Cardiovascular (ACV) y fue ingresado en el hospital militar Ramón de Lara, en la Base Aérea de San Isidro. Afortunadamente, se estabilizó en ese entonces. La tragedia golpeó a su familia en marzo de 2022, cuando su hija mayor, Yeniffer, falleció de un infarto en su residencia en Virginia, Estados Unidos.
Soterio Ramírez dejó una marca imborrable en el baloncesto dominicano. Con una estatura imponente de 6’8” y un peso de 260 libras, representó con orgullo a la República Dominicana en múltiples competiciones internacionales. Su carrera deportiva incluye participaciones destacadas en los Juegos Centroamericanos y del Caribe (México ’90 y Maracaibo ’98), en el Centrobasket (Santo Domingo ’95, Honduras ’97 y Cuba ’99) y en los Preolímpicos (Argentina ’95 y Uruguay ’97).
En 2019, Ramírez fue exaltado al Pabellón de la Fama del Deporte Dominicano, un reconocimiento a su contribución y dedicación al baloncesto y al deporte en general. Este honor se suma a una carrera que no solo se limitó a las canchas, sino que también abarcó importantes roles administrativos y políticos.
Además de sus hazañas deportivas, Soterio Ramírez se destacó en la administración deportiva y en la política. Se desempeñó como secretario de Deportes del Partido de la Liberación Dominicana y ocupó el cargo de viceministro de Deportes desde 2012 hasta 2020. En estos roles, trabajó incansablemente para promover el deporte y apoyar a los atletas dominicanos.
El legado de Soterio Ramírez perdurará en la memoria de quienes lo conocieron y de todos los que se inspiraron en su trayectoria. Su vida es un ejemplo de dedicación, esfuerzo y amor por el deporte, y su partida deja un vacío en la comunidad deportiva de la República Dominicana.
