La Vega. En medio de profunda tristeza y temor, fueron sepultados este lunes los restos de Mailyn Arianny Marte, de 26 años, y su madre, Marisela Rodríguez Marte, de 51 años, en el cementerio municipal Las Lagunas, en La Vega. Ambas mujeres fueron asesinadas por el segundo teniente Juan Luis Jiménez, quien permanece prófugo y es señalado por su historial de agresiones contra Mailyn Arianny.
Los familiares de las víctimas han manifestado su temor ante las amenazas del agresor. Según Daury Hernández, hermano mayor de Mailyn, Jiménez habría advertido que planeaba “completar su cometido” y acabar con otros miembros de la familia.
Hernández describió el calvario vivido por su hermana, quien sufría maltratos físicos y psicológicos constantes. “Él la dejaba sola con tres hijos, sin dinero, mientras salía de servicio. Nosotros le enviábamos ayuda económica, pero él se la quitaba a la fuerza”, denunció.
La relación de Mailyn con su agresor estuvo marcada por amenazas constantes. Según los relatos de sus familiares, Jiménez le había advertido que la mataría si intentaba abandonarlo, una promesa mortal que cumplió el sábado por la noche.
El doble asesinato ha conmocionado a la comunidad de Las Lagunas, que exige justicia inmediata para las víctimas y la captura del responsable. El caso ha generado un llamado de atención sobre la necesidad de proteger a las víctimas de violencia de género, así como de prevenir situaciones que puedan derivar en tragedias similares.
“Estamos viviendo con miedo, pero también con la esperanza de que las autoridades respondan y que este crimen no quede impune”, señaló Hernández.
El caso de Mailyn Arianny Marte y Marisela Rodríguez Marte evidencia los peligros de la violencia intrafamiliar y las fallas en los sistemas de protección para las víctimas. La comunidad y la familia de las fallecidas se mantienen en un clamor unánime de justicia, pidiendo que el agresor sea detenido y que no se permita que estos crímenes sigan ocurriendo.
Las autoridades aún no han ofrecido una actualización sobre la búsqueda del prófugo, mientras los residentes de La Vega exigen una respuesta contundente que devuelva la tranquilidad a la zona.
