ALEPO, SIRIA. – Fuerzas rebeldes han asegurado el control de la mayoría del territorio de Alepo, la segunda ciudad más grande de Siria, en lo que se considera la operación más significativa contra el gobierno de Bashar al Assad desde 2016, según reportó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (SOHR).
El conflicto, que comenzó el miércoles, ya ha dejado más de 300 muertos, incluidos al menos 20 civiles, y mantiene a la población en un estado de incertidumbre y miedo.
El ejército sirio reconoció el sábado que los rebeldes habían penetrado en “amplias zonas” de la ciudad, lo que obligó a las fuerzas leales a replegarse temporalmente mientras preparan una contraofensiva.
El aeropuerto de Alepo y todas las carreteras que conducen a la urbe han sido cerradas, según reportó la agencia Reuters, mientras que Rusia, aliado del régimen, lanzó intensos ataques aéreos durante la noche del viernes y el sábado.
En uno de los bombardeos, al menos 16 civiles murieron en la rotonda Al Basel, donde se concentraban numerosas personas, informaron observadores del SOHR.
El avance rebelde ha provocado un toque de queda decretado por los insurgentes, vigente hasta el domingo. Sin embargo, cientos de familias intentaron huir en medio de una alta congestión vehicular, buscando escapar de la violencia.
Una residente de Alepo expresó su angustia a la BBC:
“No sé si esto es bueno o malo, si estoy más segura. No sabemos si debemos quedarnos en Alepo. Estamos perturbados y no tenemos idea de lo que va a pasar mañana.”
Este avance rebelde representa un punto crítico en el conflicto sirio, que ha devastado el país durante más de una década. Con el respaldo militar de Rusia, el régimen de Assad buscará retomar el control de Alepo, mientras la comunidad internacional observa con preocupación el aumento de la violencia y las consecuencias humanitarias de este nuevo capítulo en la guerra civil.
