SANTO DOMINGO. — El presidente Luis Abinader afirmó que la Reforma Penitenciaria que impulsa el Gobierno constituye un proceso irreversible, sostenido por el respaldo de la sociedad y el compromiso de las instituciones públicas y privadas, con el objetivo de transformar de forma definitiva el sistema carcelario del país.
El mandatario encabezó el Segundo Encuentro Nacional para la Reforma Penitenciaria, realizado en el Palacio Nacional, donde recibió los acuerdos firmados entre la Oficina Nacional de Apoyo a la Reforma Penitenciaria (ONAPREP) y 46 entidades de distintos sectores que se han sumado al proceso. “Este cambio ya no depende solo del Gobierno. Es la sociedad dominicana la que acompaña, exige y garantiza que esta transformación avance como prioridad nacional”, expresó Abinader.
Durante su intervención, el presidente destacó que la reforma tiene como eje la construcción de centros penitenciarios humanos, seguros y administrados por personal civil especializado, garantizando transparencia, rehabilitación y reinserción social. Agregó que se ha fortalecido la coordinación entre 21 instituciones estatales para garantizar eficiencia en todas las fases del proceso, desde la habitabilidad hasta los programas de educación y empleo para las personas privadas de libertad.
El director de la ONAPREP, Roberto Santana, sostuvo que “llegó el momento de cambiar la historia” y de convertir al sistema penitenciario dominicano en un modelo de humanidad, justicia y compromiso colectivo, asegurando que el liderazgo del presidente Abinader marca “el fin de la indiferencia social ante el drama carcelario”.
En el acto también intervinieron representantes del sector privado y de entidades sociales. La presidenta de la Asociación de Bancos Múltiples (ABA), Rosanna Ruiz, valoró la visión del presidente Abinader por “colocar la dignidad humana en el centro de la justicia”. Mientras que el administrador de EGEHID, Rafael Salazar, resaltó los proyectos ambientales que permitirán a internos participar en acciones de restauración ecológica, combinando reinserción y sostenibilidad.
Por su parte, el director de la Defensa Pública, Rodolfo Valentín, y la académica Sandra Fernández, coincidieron en que la reforma impulsa un nuevo modelo de justicia restaurativa y educativa, donde las penas cumplen un papel regenerador y no meramente punitivo.
Abinader concluyó llamando a mantener la unión institucional y social: “Este es un esfuerzo de Estado, una causa común por la dignidad, la seguridad y la convivencia pacífica. El cambio penitenciario ya está en marcha, y no tiene retorno.”
