Las Vegas.– Contra todo pronóstico, el legendario Manny Pacquiao demostró que aún tiene gas en el tanque, al medirse de tú a tú con Mario Barrios, 16 años menor, en una intensa pelea que terminó en empate mayoritario. A sus 46 años, Pacquiao mostró destellos de su explosividad y velocidad característica, dejando claro que su historia en el ring aún no ha terminado.
Aunque no logró convertirse en el boxeador de mayor edad en conquistar un título mundial de peso wélter, la actuación del filipino superó las expectativas frente al campeón estadounidense, recordando a los fanáticos por qué fue monarca en ocho divisiones diferentes.
“No se preocupen, Pac-Man ha vuelto y el viaje continuará”, aseguró Pacquiao en rueda de prensa, confirmando que no será su combate de despedida. Tanto él como Barrios se mostraron abiertos a una revancha, aunque queda la interrogante sobre si eso es realmente lo que desea ver el público.
Mientras el mundo del boxeo debate su próximo paso, lo cierto es que Manny Pacquiao, leyenda viva del deporte, volvió a desafiar el tiempo con coraje, experiencia y un espíritu que no conoce de retiradas.
