Por: Luis Manuel Ferreras

LA TREMENDA CORTE fue un programa de humor Cubano, que se transmitía a través de la Radio y que todavía muchas emisoras en el mundo siguen colocando en su programación.
Adolfo Otero(RUDECINDO) y Julito Díaz (el secretario) eran dos excelentes actores que eran parte del destacado elenco del programa. Entre ellos existía una gran amistad e incluso ambos bromeaban, sobre cuál de los dos iba a fallecer primero y como quería uno que el otro lo despidiera si moría primero.
Mientras Adolfo Otero se encontraba haciendo un programa radial, a la emisora llegó la noticia de la muerte de Julito Díaz; sus compañeros no encontraban la forma de comunicarle la noticia a Otero.
Al final del programa hubo que infórmale la lamentable noticia, a lo que Adolfo reaccionó aparentemente indiferente; se limitó a decir: ” Ya Julito está en Órbita” y tranquilamente se dirigió a la funeraria.
Al llegar al lugar del velatorio se encontró con algunos de sus compañeros de LA TREMENDA CORTE, como el TREMENDO JUEZ y el propio TRES PATINES, con los cuales empezó a “Bromear” no sin antes estos reprimirlo diciéndole: “recuerda que estamos de duelo” y él continuaba con su estilo jovial a pesar del lugar y el momento.
Pasado unos minutos Adolfo se acerca a Aníbal De Mar, el TREMENDO JUEZ y le dice algo al oído y este le dice: “Te dije que te comportes”, minutos después se le acerca de nuevo, pero esta vez se desploma frente a todos y ante la sorpresa y la angustia de sus compañeros, estos lo subieron en un vehículo con la intención de llevarlo al hospital más cercano, pero a los pocos minutos falleció en los brazos de Aníbal.
Al día siguiente, los cuerpos de Adolfo y Julito eran expuestos en la misma funeraria.
