Santo Domingo. La Oficina Nacional de Estadísticas (ONE) ha destacado avances en la diversificación de la matriz de energía eléctrica del país, impulsados por un mayor uso de fuentes renovables y el compromiso del sector empresarial con la sostenibilidad. Sin embargo, en su boletín más reciente, titulado “Energía y cambio climático: una mirada desde la generación eléctrica”, la entidad calificó como “preocupante” la persistente dependencia de fuentes no renovables, que representaron más del 80 % de la generación eléctrica entre 2018 y 2023.
De acuerdo con el informe, aunque la participación de las energías renovables alcanzó un máximo del 16.3 % en 2018, su crecimiento ha sido inestable. En contraste, los combustibles fósiles dominaron la matriz energética con un promedio del 85.03 % durante el mismo período. Esto no solo limita la sostenibilidad del sistema eléctrico, sino que también agrava el impacto del cambio climático, con estos recursos responsables de más del 75 % de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).
“La dependencia de los combustibles fósiles contribuye al aumento de las temperaturas globales, fenómenos climáticos extremos y otros impactos ambientales graves. Es urgente implementar políticas que prioricen un modelo energético limpio y sostenible”, señaló la ONE.
A pesar de los retos, el organismo subrayó que las perspectivas para el crecimiento de las energías renovables son alentadoras. En 2022, la generación renovable alcanzó cerca de 3,600 gigavatios por hora (GWh) en 19 provincias del país. Las provincias líderes en producción fueron Peravia (558.71 GWh), Montecristi (463.35 GWh) y Barahona (402.45 GWh).
El informe también destacó que los costos de producción e instalación de renovables han disminuido considerablemente, mientras que los incentivos políticos y económicos, tanto a nivel nacional como internacional, se han fortalecido.
La ONE instó a aumentar las inversiones en energías limpias, evitar la explotación de yacimientos de combustibles fósiles y acelerar la transición hacia un sistema energético más sostenible. Este cambio, señaló, no solo reduciría la huella de carbono, sino que también posicionaría al país como un referente regional en la lucha contra el cambio climático.
“El tiempo para actuar es ahora. El país debe redoblar esfuerzos para garantizar un futuro energético limpio, sostenible y resiliente”, concluye el boletín.
Esta llamada de atención pone en evidencia la necesidad de que las autoridades, empresas y ciudadanos trabajen juntos para transformar la matriz energética del país y mitigar los efectos del cambio climático.
