Por Bienvenido Ruiz Lantigua
El título de este somero escrito, con el cual pretendo valorar propalando un llamado del director de salud pública de los Estado Unidos, lo tomé de Fray Bartolomé de las Casas, -Historia de las Indias-, que data de más de cinco siglos cuando con pluma y tinta en manos se dedicaba sin miedo a escribir y denunciar ante los reyes y cualquier escenario del viejo continente, los maltratos que sufrían los indios en América de parte de los encomenderos, quienes los sometían a todo tipo de crueldades y trabajo inhumano para sacar la riqueza del vientre de sus propias tierras. En aquel contexto el padre Las Casas tuvo el valor de escribir: “porque la maldad no se cura sino con decirla, y hay mucha maldad que decir, y la estoy poniendo donde no me la puedan negar en latín y en castellano.”
Como una extrapolación atemporal y oportuna, de aquella frase y actitud arriesgada de Las Casas, el doctor Vivek Murthy director de Salud de EEUU, sin importarle los posibles señalamientos de ser un retrogrado, como se una hoy día a los que no se solidarizan con los paradigmas de éxito del modernismo, señaló que las redes sociales son un factor que contribuye a la crisis de salud mental entre los jóvenes.
En ese sentido doctor Vivek Murthy hizo un llamado al Congreso para que se coloquen mensajes de advertencia en redes sociales sobre su efecto en la vida de los jóvenes, similares a las etiquetas obligatorias que aparecen en las cajetillas de cigarrillos.
En un artículo publicado en el periódico The New York Times, se narra lo siguiente: “Es momento de requerir una etiqueta de advertencia de salud pública en las plataformas de redes sociales, que indique que las redes sociales están relacionadas con daños significativos a la salud mental en adolescentes. Una etiqueta de riesgo a la salud pública, la cual requiere de acción en el Congreso, sería un recordatorio constante para padres de familia y adolescentes de que no se ha demostrado que las redes sociales sean seguras”, escribió Murthy. “La evidencia obtenida de los estudios al tabaquismo demuestran que las etiquetas de advertencia pueden aumentar la concientización y cambiar el comportamiento”.
El modelo de familia y la poca fortaleza en los hogares está causando que los jóvenes y adolescentes de entre 13 y 17 años en una preocupante mayoría, se inclinen por el uso de las redes sociales en EEUU, según muestran los estudios realizados recientemente, pero está a la vista que esta realidad se replíca en todas las sociedades occidentales fehacientemente. La otra realidad es, consecuentemente, que los padres han perdido el control de las orientaciones a sus hijos y peor aún, parecen tener miedo hasta sugerirle alguna norma de comportamiento.
Expertos señalan, que las redes “es un producto cuyo modelo de negocios depende de la adicción de los jóvenes. Una etiqueta de riesgo a la salud pública es un paso fundamental para mitigar la amenaza a los niños”, dijo Josh Golin, director ejecutivo de Fairplay, una organización dedicada a poner fin a la publicidad dirigida a menores de edad.
Los congresos, los partidos políticos, los poderes del Estado y todos los ciudadanos agrupados e individualmente deben intervenir a los fines y procura de legislar para colocar por ley los mensajes de advertencias en las plataformas de redes sociales evitando así la vulnerabilidad de los niños en el uso de la internet. “porque la maldad no se cura sino con decirla…”.
