SANTO DOMINGO. – El exsenador Iván Silva desató una tormenta política durante una explosiva entrevista en la que afirmó que el panorama nacional está marcado por “mentiras sistemáticas, manipulación y una profunda crisis moral”. Silva reaccionó a la posible habilitación del expresidente Danilo Medina, afirmando que, según la Carta Magna, cualquier ciudadano tiene derecho a aspirar, y subrayó que recientes fallos del Tribunal Constitucional, como el que reconoce el derecho de personas homosexuales a ingresar a los cuerpos castrenses, apuntan hacia un precedente judicial que podría favorecer esos pedimentos. Para el exsenador, lo que se presenta como “candados constitucionales” no es más que “un engaño para el consumo público”.
El exsenador participó como invitado central del programa TELE DIARIO, que conduce el comunicador Robert González, de lunes a viernes de 7 a 8 de la noche a través de N16, donde lanzó fuertes críticas contra el presidente Luis Abinader, acusándolo de ser “un mentiroso patológico” y de incumplir promesas esenciales. Silva recordó que el mandatario aseguró que no aumentaría el endeudamiento público, que protegería Punta Catalina y que modificaría la Ley de Hidrocarburos, pero que –según él– todas esas promesas fueron “rotas sin pudor”. Afirmó que el gobierno ha actuado en contra de lo que predicó y que el país está pagando “las consecuencias de esa doble moral”.
El exlegislador también disparó contra la reciente marcha de la Fuerza del Pueblo, calificándola como un “acto electorero, improvisado y sin una sola demanda concreta”. A su juicio, la actividad solo buscaba proyectar la figura de Leonel Fernández, sin tocar temas esenciales como los impuestos a los combustibles o la transparencia institucional. Pero sus declaraciones más contundentes surgieron al abordar la infiltración del narcotráfico en los partidos políticos, asegurando que este flagelo “se ha convertido en una estructura permanente del sistema”. Denunció que, para el Ministerio Público, muchos imputados por vínculos ilícitos son presentados como “empresarios exitosos”, y que la verdadera depuración en República Dominicana “la está haciendo la DEA, no las autoridades nacionales”.
Antes de finalizar, Silva fue enfático al señalar que el ministro José Ignacio Paliza no pidió disculpas por el escándalo reciente, sino que “intentó justificar lo injustificable”. Reveló que su salida del PRM fue producto de la decepción: “Pensé que era un partido distinto y solo encontré más de lo mismo”. Para Silva, la crisis política actual es tan profunda que “nadie puede confiar ciegamente en ninguna estructura partidaria”, y advirtió que, si no se producen cambios reales, el país seguirá atrapado en “un círculo de impunidad, complicidad y silencios peligrosos”.
