SANTO DOMINGO.– El huracán Erick tocó tierra la mañana del jueves en el estado de Oaxaca, México, como un poderoso ciclón de categoría 3, con vientos sostenidos de hasta 200 km/h, convirtiéndose en el huracán más fuerte en impactar el país en un mes de junio, de acuerdo con el Centro Nacional de Huracanes de EE.UU.
La tormenta, que se intensificó rápidamente en menos de 24 horas, llegó a alcanzar la categoría 4 con vientos de 233 km/h, duplicando con creces los parámetros de una intensificación rápida. Aunque se prevé que se debilite al internarse sobre el sur de México, las autoridades advierten de inundaciones y deslizamientos de tierra potencialmente mortales, especialmente en Oaxaca y Guerrero.
El núcleo del huracán, con los vientos más destructivos, amenaza con daños devastadores y una marejada ciclónica peligrosa en zonas costeras. Se estima que los vientos con fuerza de huracán se extienden hasta 40 km desde el centro de la tormenta.
En Acapulco, aún con las heridas abiertas por el paso del huracán Otis en 2023, las autoridades y residentes observan con cautela la trayectoria de Erick. La Guardia Nacional y la policía patrullan las calles mientras equipos de emergencia limpian drenajes y maleza. Algunas playas han sido cerradas, pero aún se observa presencia de turistas.
Adrián Acevedo Durantes, lanchero afectado por Otis, expresó su preocupación: “Con Otis no anticipamos esa magnitud, y ahora con el cambio climático, los huracanes son más fuertes. Estamos tomando precauciones porque el agua está más caliente y eso los potencia”.
