Santo Domingo. Las principales organizaciones opositoras, la Fuerza del Pueblo (FP) y el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), reiteraron su postura crítica frente al Gobierno de Luis Abinader, acusando a la actual administración de mantener “falencias e irregularidades” desde su llegada al poder en 2020.
El expresidente Leonel Fernández anunció que la FP dará inicio a una etapa de política de oposición estructurada, tras la elección de su nueva dirección política durante el Congreso Manolo Tavares Justo. “Lo que viene es política congresual, municipal y nacional, con un enfoque respetuoso, pero firme”, declaró.
En paralelo, el también expresidente Danilo Medina encabezó un acto en Santo Domingo Oeste donde cuestionó los discursos oficiales que resaltan logros en infraestructura y servicios. “Dicen que hicieron más obras que todos los gobiernos, mentira. Dicen que construyeron más aulas, mentira… Lo que están creando es un país ficticio”, manifestó ante dirigentes del PLD.
Medina advirtió al Partido Revolucionario Moderno (PRM) que, de persistir con lo que calificó como una estrategia de “engaño discursivo”, se encaminarán hacia una derrota electoral en 2028. El exmandatario insistió en que la gestión actual ha generado “desilusión y frustración” en la población por no cumplir las promesas realizadas en campaña.
Tanto Medina como Fernández coincidieron en que el país necesita retomar la eficiencia en servicios como el Sistema Nacional de Emergencias 911, el Senasa, el suministro eléctrico y la construcción de hospitales y escuelas. Según los exgobernantes, estos sectores presentan retrocesos que afectan la calidad de vida de la ciudadanía.
Aunque el PLD y la FP han compartido escenarios en el marco de la alianza Rescate RD, no han logrado consolidar una fuerza unificada frente al oficialismo. Voceros peledeístas, como el diputado Gustavo Sánchez, han denunciado intentos de la FP por captar dirigentes morados, lo que refleja las tensiones internas dentro del bloque opositor.
A pesar de esas diferencias, ambos partidos sostienen que el ambiente político actual es la antesala de un triunfo opositor en 2028, convencidos de que el desgaste del PRM abrirá paso a un cambio en la dirección del país.
