Washington. – En una estrategia diplomática que podría redefinir la relación entre Estados Unidos y Venezuela, la administración de Joe Biden está llevando a cabo un esfuerzo decisivo para persuadir al presidente venezolano, Nicolás Maduro, de renunciar a su cargo a cambio de una amnistía, según informó el periódico The Wall Street Journal. Esta maniobra se produce en un contexto de crecientes pruebas que indican que Maduro habría perdido las elecciones del pasado 28 de julio.
Según el reporte, Estados Unidos ha explorado la posibilidad de ofrecer indultos a Maduro y a sus principales colaboradores, quienes enfrentan cargos severos por parte del Departamento de Justicia. Tres personas familiarizadas con las deliberaciones dentro de la administración estadounidense confirmaron al medio que “todo está sobre la mesa” en un intento por asegurar la salida de Maduro antes de que termine su mandato en enero.
La oferta incluye la posibilidad de garantizar que las figuras clave del régimen no sean perseguidas ni extraditadas, lo que representa un cambio significativo en la postura de Estados Unidos hacia el liderazgo venezolano. En 2020, Washington había ofrecido una recompensa de 15 millones de dólares por información que condujera al arresto de Maduro bajo acusaciones de narcotráfico.
Las negociaciones han dado un respiro a la oposición venezolana, que ha presentado pruebas contundentes de que su candidato, Edmundo González, venció a Maduro de manera aplastante en los comicios de julio. Sin embargo, el régimen de Maduro ha intensificado la represión, encarcelando a miles de disidentes y manteniendo el control de las fuerzas militares y del sistema judicial, lo que le ha permitido ganar tiempo en medio de la incertidumbre electoral.
A pesar de los avances en las conversaciones, persisten las tensiones entre Washington y Caracas. Maduro ha manifestado estar dispuesto a dialogar, siempre y cuando Estados Unidos muestre respeto por la soberanía de Venezuela. Sin embargo, también ha advertido que no permitirá la injerencia en los asuntos internos del país.
El tiempo corre para que Estados Unidos logre un acuerdo antes de la investidura presidencial en Venezuela, prevista para enero. El resultado de las elecciones presidenciales de noviembre en Estados Unidos también podría influir en el curso de las negociaciones, especialmente si el expresidente Donald Trump, conocido por su postura agresiva hacia Maduro, regresa al poder.
Las conversaciones hasta ahora se han desarrollado de manera virtual entre Jorge Rodríguez, presidente del Congreso de Venezuela, y Daniel P. Erikson, responsable de la política hacia Venezuela en el Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca. Washington ha asegurado que no obligará a las compañías petroleras occidentales a abandonar Venezuela, un punto clave en las negociaciones.
