Milwaukee, EE.UU. – La noche del jueves, Donald Trump, con un tono desafiante y un vendaje sobre la oreja derecha tras un intento de asesinato reciente, aceptó la nominación presidencial republicana durante un discurso emotivo en la Convención Nacional Republicana en Milwaukee. En un giro sorprendente, Trump optó por omitir temas controversiales y en su lugar enfocarse en la unidad del partido y la nación.
El expresidente de 78 años, conocido por sus discursos grandilocuentes, ofreció un mensaje moderado y personal sobre su encuentro cercano con la muerte: “Se debe sanar la discordia y la división en nuestra sociedad. Debemos sanarla rápido. Como estadounidenses, estamos unidos en un solo destino y un rumbo compartido. Nos levantamos juntos. O nos desmoronamos.”
Trump subrayó su compromiso con todos los estadounidenses, no solo una parte del país: “Busco la presidencia para todo Estados Unidos, no para la mitad de Estados Unidos, porque ganar para la mitad de Estados Unidos no es una victoria.” Evitó mencionar directamente a sus adversarios demócratas, incluyendo al presidente Joe Biden y la vicepresidenta Kamala Harris, hablando solo en términos generales sobre su gobierno.
El discurso de Trump marca el punto culminante de la Convención Nacional Republicana, que atrajo a miles de activistas y funcionarios conservadores a Wisconsin, un estado crucial en las próximas elecciones. Con miras al futuro, Trump busca capitalizar su experiencia casi fatal para fortalecer su posición en la contienda electoral.
El respaldo público durante la convención también fue notable, incluyendo el apoyo del luchador profesional Hulk Hogan, quien anunció su respaldo a Trump en un acto emotivo ante la multitud.
