Everglades, Florida. – Al menos una docena de personas detenidas en el centro de detención migratoria conocido como “Alligator Alcatraz” estarían en huelga de hambre desde hace 12 días, en protesta por las condiciones inhumanas dentro del complejo, según denunció Thomas Kennedy, analista de políticas de la Coalición de Inmigrantes de Florida.
De acuerdo con Kennedy, los detenidos reportan falta de comida adecuada, presión de agua tan baja que deben limpiar excremento manualmente, inundaciones, maltrato por parte de los guardias, dificultades para acceder a agua potable y restricciones severas para comunicarse con sus abogados.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) negó los hechos, calificando como “falsas” las denuncias y asegurando que no existe ninguna huelga de hambre en la instalación. En un correo electrónico enviado a CNN, el DHS defendió el accionar de sus agentes de ICE, alegando que las acusaciones “difaman a nuestros valientes agentes” en medio de lo que aseguran ha sido un aumento del 830 % en ataques contra el personal migratorio.
Según el DHS, en caso de huelgas de hambre, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) continúa entregando tres comidas diarias y suficiente agua potable o bebidas directamente a las habitaciones, afirmando que el bienestar de los detenidos es una prioridad.
“Alligator Alcatraz”, inaugurado en julio en los Everglades, ha sido criticado por su acceso limitado a la prensa, abogados y organizaciones defensoras de derechos humanos, y su apertura contó con la presencia del presidente Donald Trump, la secretaria de Seguridad Nacional Kristi Noem y el gobernador de Florida Ron DeSantis.
A pesar del hermetismo, Kennedy asegura que la información que manejan proviene directamente de los detenidos, quienes tienen acceso limitado a teléfonos y contactan a familiares para denunciar lo que ocurre, quienes a su vez trasladan sus testimonios a las organizaciones defensoras.
La controversia crece en torno a este centro, considerado símbolo del endurecimiento migratorio federal, mientras diversas organizaciones exigen transparencia, acceso y respeto a los derechos humanos dentro de estas instalaciones.
