Santo Domingo. El pasado martes, la diputada Altagracia de los Santos presentó un proyecto de ley que propone la creación del “Ministerio del Hombre”, con el objetivo de enfrentar las alarmantes cifras de violencia sexual, feminicidios y otros actos que afectan a una gran cantidad de mujeres en el país.
La iniciativa generó inmediatas reacciones en distintos sectores, cuestionando si es conveniente añadir otra estructura estatal enfocada exclusivamente en políticas públicas masculinas. No obstante, esta propuesta volvió a poner sobre la mesa un tema pendiente en el Congreso Nacional: la creación del Ministerio de la Familia, iniciativa que plantea eliminar el Ministerio de la Mujer y el Ministerio de la Juventud.
Días antes, la senadora Aracelis Villanueva también introdujo un proyecto que busca establecer un órgano unificador para las políticas sociales y familiares. Con esta nueva pieza legislativa, ya suman cuatro los proyectos con el mismo objetivo, incluyendo los depositados en agosto de 2024 por los legisladores Elías Wessin, Ramón Raposo, Enriqueta Rojas y Juan José Rojas.
Estos proyectos permanecen en estudio en la Comisión de Familia de la Cámara de Diputados, sin que hayan sido debatidos en el pleno ni publicados sus informes en el Sistema de Información Legislativa (SIL).
Uno de los enfoques más ambiciosos lo plantea el diputado Juan José Rojas, del Partido Revolucionario Moderno (PRM), quien propone fusionar múltiples entidades, entre ellas el Ministerio de la Mujer, Ministerio de la Juventud, Conani, Conape, Conadis, Inaipi y varios gabinetes y consejos nacionales en una sola estructura estatal.
Otros legisladores, como Enriqueta Rojas (FP), consideran que bastaría con derogar leyes específicas, mientras que Elías Wessin Chávez (PQDC) y Ramón Raposo (PRD) plantean una reducción institucional, manteniéndolas como viceministerios.
Entre las atribuciones contempladas para este nuevo ministerio están la reducción de brechas sociales, la implementación de programas de desarrollo humano, y la creación de un marco estratégico para abordar las problemáticas en niñez, juventud, género y desarrollo social.
Sin embargo, antes de convertirse en ley, cualquier propuesta deberá ser aprobada en dos lecturas tanto por el Senado de la República como por la Cámara de Diputados. El país sigue a la espera de una definición clara sobre el rumbo de estas transformaciones en la estructura del Estado.
