Santo Domingo, R.D. – Con la promulgación del nuevo Código Penal de la República Dominicana, el país deja atrás una normativa vigente desde 1884 para dar paso a un instrumento legal que redefine por completo la estructura del sistema penal dominicano. Así lo señaló el presidente del Senado, Ricardo de los Santos, quien valoró la decisión del presidente Luis Abinader de promulgar la pieza como un acto de responsabilidad institucional y visión de futuro.
De los Santos, senador por Sánchez Ramírez, consideró que esta reforma no solo responde a una demanda histórica, sino que actualiza el marco legal frente a los nuevos delitos y dinámicas sociales. A través de su cuenta en X, subrayó que el Congreso Nacional cumplió su rol, aprobando una legislación moderna tras décadas de debates, estudios técnicos y ajustes políticos. “Hoy gana la institucionalidad, gana la justicia y gana el pueblo dominicano”, escribió el legislador, recordando que el Senado aprobó en única lectura las 64 modificaciones introducidas por los diputados el pasado 31 de julio.
El Código Penal incorpora nuevas figuras delictivas como el bullying, la violencia económica, el sicariato, el uso de deepfakes con fines de chantaje, el autosecuestro, y establece penas más severas para la violencia sexual, incluso dentro del matrimonio. Además, regula la responsabilidad penal de personas jurídicas y crea medidas sociojudiciales que incluyen la vigilancia posterior al cumplimiento de condenas, el registro de agresores sexuales y programas de reeducación para infractores.
Un punto clave es el artículo 52, que fija un límite de 60 años de prisión como pena máxima por concurso de infracciones graves, una innovación importante en materia de proporcionalidad y coherencia punitiva.
También se sancionan con mayor rigor las operaciones comerciales ilegales con menores, los delitos ambientales graves, y se incorporan herramientas para proteger mejor a víctimas de violencia de género, con órdenes de protección más efectivas.
Tras más de dos décadas de intentos fallidos, el nuevo Código Penal fue promulgado por el Poder Ejecutivo el domingo 3 de agosto de 2025, convirtiéndose en una de las reformas jurídicas más significativas del país en tiempos recientes. Para muchos sectores, representa una oportunidad para reconfigurar la justicia penal dominicana, aunque continúan las críticas por temas ausentes, como la despenalización del aborto en tres causales, lo que ha generado reacciones de rechazo en distintos sectores sociales.
