Santo Domingo Este.- Las intersecciones de la carretera Mella con Guayubín Olivo y la de Charles de Gaulle con Simón Orozco se han convertido en verdaderos puntos críticos de tránsito en Santo Domingo Este, generando graves accidentes, embotellamientos y un deterioro constante de las vías.
En la carretera Mella esquina Guayubín Olivo, un histórico charco y una fuga de agua de las tuberías de la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (Caasd) han agravado el deterioro del pavimento, formando grandes hoyos que se convierten en una pesadilla para los conductores. “Cada vez que llueve, la vía se convierte en un caos”, señalan los residentes de la zona.
El problema no solo afecta la movilidad, con tapones que se extienden por más de un kilómetro, sino que también ha requerido en ocasiones el uso de grúas para rescatar vehículos atascados en los contenes y en los imbornales. A pesar de intervenciones ocasionales de asfaltado, la solución es efímera, ya que el pavimento vuelve a deteriorarse rápidamente.
Por su parte, en la avenida Charles de Gaulle esquina Simón Orozco, el desnivel de más de 15 pulgadas entre la vía y el contén ha sido un problema de larga data. Este desnivel se convierte en un peligro mayor durante las lluvias, ya que el agua acumulada oculta la profundidad, causando daños severos a los vehículos, como la rotura de trenes delanteros y tapas del crank.
La situación no solo genera pérdidas materiales, sino que también ha provocado lesiones graves en algunos conductores que impactan con el desnivel, exponiéndose a accidentes de alto riesgo.
La directora de Comunicaciones de la Alcaldía de Santo Domingo Este, Julissa Morel, reconoció la gravedad del problema y señaló que la solución dependería de un acuerdo con el Ministerio de Obras Públicas. “Habría entonces que llamar a Obras Públicas para pedirles que resuelvan la situación”, comentó, sin ofrecer un plan concreto de acción inmediata.
El reclamo de los ciudadanos es claro: la proximidad del problema a la sede de la alcaldía no debe ser una excusa para la falta de acción. “El tapón llega hasta la alcaldía, no pueden decir que no saben lo que está pasando”, criticaron los afectados.
Las intersecciones afectadas no solo representan un problema de tránsito, sino también un riesgo para la seguridad vial y una traba para el desarrollo del municipio. Los residentes y conductores hacen un llamado a las autoridades locales y nacionales para implementar soluciones integrales, como la reparación definitiva de las tuberías y el pavimento, además de la nivelación de las vías.
La falta de acción inmediata perpetúa el caos en estas zonas, afectando a miles de ciudadanos que exigen que los problemas de infraestructura vial no sigan siendo ignorados. Santo Domingo Este necesita respuestas ahora.
