ÁMSTERDAM.– Ben van der Burg, experto en tecnología y reconocido analista digital europeo, alertó que el uso masivo de software desarrollado en Estados Unidos representa una vulnerabilidad estratégica tanto para empresas como para usuarios particulares en todo el mundo, al concentrar datos críticos, infraestructuras digitales y procesos sensibles en pocas manos.
El especialista explicó que esta dependencia tecnológica no solo tiene implicaciones comerciales, sino también geopolíticas y de seguridad, ya que decisiones regulatorias, conflictos internacionales o cambios en políticas de acceso pueden afectar de forma directa a organizaciones y ciudadanos de otros países. “Cuando una sola jurisdicción controla gran parte del ecosistema digital, el riesgo es sistémico”, señaló.
Van der Burg subrayó que muchas compañías han priorizado la eficiencia y la conveniencia sobre la soberanía digital, lo que las deja expuestas ante interrupciones de servicio, restricciones legales extraterritoriales o posibles usos indebidos de la información. En el caso de los usuarios individuales, advirtió que la concentración tecnológica limita las opciones reales de privacidad y control de datos personales.
Ante este panorama, el analista instó a gobiernos, empresas y consumidores a diversificar proveedores, fomentar el desarrollo de soluciones tecnológicas locales y apostar por estándares abiertos. A su juicio, reducir la dependencia del software estadounidense no implica rechazar la innovación global, sino construir un ecosistema digital más equilibrado, resiliente y seguro a escala internacional.
