MARYLAND, EE.UU. – El pastor Daniel Fuentes Espinal, de 54 años, fue arrestado esta semana por agentes de inmigración tras vivir en Estados Unidos por más de dos décadas, luego de haber excedido el tiempo de su visa en 2001. Espinal, quien huyó de Honduras hace 24 años para escapar de la pobreza y la violencia, espera ahora su audiencia inicial en un centro de detención migratoria en Louisiana.
Su familia, residente en Maryland, espera que el juez le conceda libertad bajo fianza, mientras enfrenta momentos difíciles, especialmente su esposa, con quien comparte su vida desde los 13 años. “Cuando está a punto de comer, simplemente dice: ‘No sé si tu papá ya comió’”, narró entre lágrimas su hija, Clarissa Fuentes Díaz.
El caso de Espinal es parte de una serie de detenciones migratorias que han alcanzado no solo a indocumentados, sino también a personas con estatus legal en el país, como estudiantes y residentes permanentes.
Según relató su hija a CNN, Espinal fue arrestado tras recoger un burrito de desayuno en McDonald’s y ser seguido por un vehículo sin identificación. Posteriormente, cuando regresaba a un sitio de construcción, fue interceptado por un oficial uniformado y detenido en el acto.
