Puerto Príncipe. – El histórico Grand Hôtel Oloffson, ícono cultural y arquitectónico de Haití, fue incendiado por pandillas el pasado fin de semana, en medio de un violento enfrentamiento armado en la capital. La noticia fue confirmada por su gerente, Richard Morse, quien llevaba años supervisando el lugar de forma remota desde Estados Unidos.
Considerado una joya del patrimonio haitiano, el Oloffson fue durante décadas un refugio para artistas, intelectuales y políticos, y escenario de fiestas legendarias. Su arquitectura tipo “gótico de jengibre”, sus jardines exuberantes y sus míticas noches de música con la banda RAM, convirtieron al hotel en un símbolo de libertad creativa.
El ataque comenzó la noche del sábado, según testigos, y las llamas devoraron la estructura mientras la policía intercambiaba disparos con bandas criminales que han tomado el control de la zona. Por el momento, el acceso al área sigue siendo imposible para periodistas y autoridades, debido al dominio territorial de las pandillas.
El Oloffson no solo fue el hogar de Morse y su familia, sino también fuente de inspiración para obras como Los comediantes, del escritor británico Graham Greene, donde el hotel aparece como el ficticio “Hotel Trianon”. Su valor trasciende lo material: es parte viva de la historia de Haití.
“Era un recipiente para la expresión libre”, dijo la cantante haitiano-estadounidense Riva Précil, que vivió allí una década. Por su parte, Isabelle Morse, hija del gerente, subrayó: “No es solo un negocio, es nuestro hogar”.
La destrucción del Oloffson se suma a una ola de ataques que han reducido a escombros gran parte del patrimonio arquitectónico haitiano. Como señaló el autor Michael Deibert: “La caída del Oloffson simboliza la destrucción de la historia y la cultura de Haití”.
Richard Morse, sin embargo, no pierde la esperanza: “No hay vida sin esperanza. Hay que traer de vuelta a Haití, al hotel y a la cultura”.
