Santo Domingo. – El presidente de la Federación Dominicana de Municipios (Fedomu) y alcalde del municipio Santa Bárbara de Samaná, Nelson Núñez, lanzó fuertes advertencias sobre la crisis que enfrentan los municipios, tanto por el impacto del sargazo en las playas turísticas como por la falta de una solución definitiva a los vertederos a cielo abierto que contaminan al país.
Núñez hizo estos pronunciamientos en el programa TELE DIARIO, que conduce el comunicador Robert González, a través de N16, de lunes a viernes de 7 a 8 de la noche. Allí sostuvo que, aunque la recogida de basura en las ciudades está bajo control, la República Dominicana sigue sumida en un grave problema con los destinos finales de los desechos sólidos, al contar con más de 300 botaderos informales que afectan la salud y el medio ambiente.
El dirigente municipal criticó que mientras se hacen esfuerzos para mantener limpias las calles, el sargazo continúa cubriendo las playas de gran parte del litoral costero, afectando directamente la actividad turística. “Hay playas donde ya no se puede ni entrar al agua por la magnitud del problema”, afirmó Núñez, tras señalar que se han entregado camiones a municipios turísticos, pero la situación aún no está resuelta.
Durante la entrevista, reconoció que el presidente de la República ha sido un aliado de la municipalidad, destacando medidas como el aporte extraordinario para el pago de regalías y la condonación de deudas millonarias con la Tesorería de la Seguridad Social. Sin embargo, recalcó que los recursos siguen siendo limitados y que los alcaldes enfrentan demandas que superan su capacidad presupuestaria.
Al referirse al sistema de monitoreo de la administración local (CISMAP), Núñez aseguró que este mecanismo “obliga a los alcaldes a rendir cuentas”, pero insistió en que la transparencia no basta si no se enfrentan los grandes problemas estructurales que impiden un desarrollo sostenible en los municipios.
El presidente de Fedomu cerró su intervención recordando que sin ciudades limpias y sin playas libres de sargazo, el turismo dominicano no podrá proyectarse al nivel que el país necesita. “No se trata solo de construir malecones o parques; se trata de mantenerlos libres de basura y de garantizar que los visitantes no encuentren nuestras costas invadidas por algas”, enfatizó.
