SANTO DOMINGO. – El presidente Luis Abinader dispuso la continuidad de la suspensión de labores y docencia en las nueve provincias en alerta roja, como medida preventiva ante el paso de la tormenta tropical Melissa, fenómeno que describió como “errático e impredecible”. Durante una nueva sesión de trabajo con organismos preventivos, alcaldías y ministerios, el mandatario insistió en que la prioridad del Gobierno es proteger la vida humana.
El jefe de Estado exhortó a la ciudadanía a mantener la precaución y refugiarse en lugares seguros, destacando que el país debe actuar con responsabilidad mientras se mantenga el riesgo. “Lo que esperamos es que se aleje lo más posible, pero mientras tanto tenemos que ser precavidos”, expresó el presidente Abinader durante la reunión de seguimiento.
El Centro de Operaciones de Emergencias (COE), encabezado por el general retirado Juan Manuel Méndez, informó que actualmente hay 13 provincias en alerta amarilla y 3 en verde, mientras que el Ministerio de Trabajo, mediante la resolución 10-2025, mantiene la suspensión de labores desde la 1:00 p.m. en las provincias bajo alerta roja: Distrito Nacional, Santo Domingo, San Cristóbal, Peravia, San José de Ocoa, Azua, San Juan, Barahona y Pedernales.
La medida exceptúa a los negocios que ofrecen servicios esenciales, como supermercados, clínicas, colmados, estaciones de combustibles, empresas eléctricas, telecomunicaciones, seguridad privada y farmacias, los cuales podrán operar con personal mínimo para atender las necesidades básicas de la población.
Las autoridades señalaron que las disposiciones serán revisadas este jueves, dependiendo del comportamiento del fenómeno, cuya velocidad de traslación —apenas 4 kilómetros por hora— mantiene en incertidumbre a los organismos de emergencia. Ante esa situación, el COE reiteró que la población debe permanecer en sus hogares por razones de seguridad.
Por su parte, Gloria Ceballos, directora del Instituto Dominicano de Meteorología (INDOMET), advirtió que la tormenta Melissa podría provocar acumulados de lluvia superiores a los 300 milímetros en algunas zonas del país, especialmente en la costa sur y suroeste, lo que eleva el riesgo de inundaciones y deslizamientos de tierra. Aunque su trayectoria actual hacia el noroeste indica un alejamiento gradual del territorio nacional, el campo nuboso del fenómeno continuará afectando a la República Dominicana hasta el viernes, con lluvias de menor intensidad pero persistentes.
El presidente Abinader encabezó este miércoles, junto a la vicepresidenta Raquel Peña, la segunda reunión de seguimiento al paso del fenómeno, que se encuentra a unos 485 kilómetros al sur/suroeste de Puerto Príncipe, reafirmando la coordinación permanente del Gobierno ante los posibles efectos de Melissa sobre el territorio dominicano.
