Grecia. Un vuelo de Ryanair con destino a Memmingen, Alemania, vivió momentos de gran tensión luego de que una ventanilla se desprendiera poco después del despegue, provocando que un pasajero sentado junto a ella fuera parcialmente succionado hacia el exterior de la aeronave, según los primeros reportes del incidente.
El avión había partido la mañana de este viernes desde Salónica, Grecia, cuando la falla obligó a la tripulación a activar los protocolos de emergencia. Tras evaluar la situación, los pilotos decidieron regresar de inmediato al aeropuerto de origen para garantizar la seguridad de todos los ocupantes.
De acuerdo con la información preliminar, el aterrizaje se realizó sin mayores contratiempos y los equipos de emergencia asistieron a los pasajeros una vez la aeronave llegó a tierra. Hasta el momento, las autoridades no han informado oficialmente sobre la gravedad de las lesiones sufridas por la persona afectada ni sobre otros posibles heridos.
Las autoridades aeronáuticas han iniciado una investigación para determinar las causas del desprendimiento de la ventanilla y establecer si existió una falla estructural o de mantenimiento. El incidente vuelve a poner el foco sobre la importancia de las inspecciones técnicas y los protocolos de seguridad en la aviación comercial
