Las Vegas. El mexicano Jaime Munguía regresó a la élite del peso supermediano con una victoria convincente por decisión sobre su compatriota Armando Reséndiz, en un combate que cumplió con las expectativas de intensidad y técnica en la cartelera celebrada en Las Vegas. El triunfo coloca nuevamente a Munguía en el radar de las grandes peleas de las 168 libras.
Desde el campanazo inicial, Munguía impuso su característico volumen ofensivo, lanzando combinaciones largas y presionando constantemente a Reséndiz, quien optó por una estrategia más cautelosa, apostando al contragolpe y a la defensa ordenada. El intercambio de estilos generó momentos de alta tensión, con ambos boxeadores encontrando espacios para conectar golpes de poder.
A lo largo de los asaltos intermedios, Munguía fue acumulando ventaja en las tarjetas gracias a su actividad y dominio territorial, aunque Reséndiz mostró solidez y resistencia, evitando caer ante los embates más agresivos de su rival. La pelea se mantuvo competitiva, con episodios cerrados que exigieron atención total de los jueces.
En los rounds finales, el excampeón mundial aceleró el ritmo para asegurar el resultado, cerrando con mayor contundencia y dejando una impresión favorable ante los oficiales. Reséndiz, por su parte, respondió con valentía, pero no logró revertir la tendencia del combate en los momentos decisivos.
Tras el último campanazo, las tarjetas reflejaron el dominio de Munguía, otorgándole una victoria por decisión que marca un paso clave en su transición definitiva al peso supermediano. El resultado refuerza su posición como contendiente serio en una de las divisiones más competitivas del boxeo actual.
Con este triunfo, Munguía reabre la conversación sobre posibles enfrentamientos de alto calibre frente a los principales nombres de la categoría, en un escenario donde los títulos y las oportunidades de unificación comienzan a alinearse para el peleador mexicano.
