Israel. Israel afirmó este martes haber abatido a Ali Larijani, a quien describe como uno de los principales responsables de la seguridad nacional de Irán y figura clave en la toma de decisiones estratégicas del país. Según el comunicado oficial, la operación formaría parte de una ofensiva dirigida contra altos mandos vinculados a la estructura de poder iraní.
En el mismo anuncio, las autoridades israelíes indicaron que también murió el jefe del Basij, una organización paramilitar ampliamente conocida por su papel en el control interno y la seguridad del régimen. La doble baja representaría, de confirmarse, un golpe significativo a la estructura de mando de Teherán.
Hasta el momento, el gobierno de Irán no ha emitido declaraciones oficiales que confirmen o desmientan estas afirmaciones. El silencio ha generado incertidumbre en la comunidad internacional, mientras analistas observan con cautela el posible impacto de estos hechos en la estabilidad regional.
Por su parte, Israel no ha ofrecido mayores detalles sobre el lugar ni las circunstancias de la supuesta operación. La situación mantiene en alerta a diversos actores internacionales ante el riesgo de una escalada de tensiones en Medio Oriente, en un contexto ya marcado por fricciones geopolíticas persistentes.
