Fundación Francina amplió en 2026 su programa nacional de liderazgo para jóvenes con discapacidad visual

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Santo Domingo.— La Fundación Francina inició el año 2026 con una expansión significativa de la Escuela de Liderazgo y Autonomía (ELA), su programa insignia dirigido a adolescentes y jóvenes con ceguera y baja visión. Durante el mes de enero, la institución incorporó 40 nuevos participantes procedentes de distintas regiones de la República Dominicana, ampliando así su impacto a nivel nacional.

A través de ELA, cada estudiante recibió formación en competencias clave para la vida independiente, que incluyeron informática básica, orientación y movilidad con bastón, así como acompañamiento individualizado. El modelo educativo también integró orientación continua y materiales de apoyo para madres, padres y tutores, fortaleciendo el entorno familiar como parte esencial del proceso de desarrollo de los jóvenes.

Francina Hungría, fundadora de la entidad, destacó que la experiencia acumulada durante seis años había confirmado el valor de la intervención temprana. Señaló que varios de los primeros participantes del programa, que ingresaron en 2020, ya se encontraban insertados en el mercado laboral, cursaban estudios universitarios o fungían como mentores de nuevas generaciones dentro de la escuela.

La Fundación informó que el acompañamiento integral de cada estudiante supuso una inversión superior a los RD$80,000 por persona, destinada a talleres especializados, clases permanentes, kits educativos adaptados, bastones de movilidad, transporte y actividades complementarias. El financiamiento del programa se gestionó mediante fondos concursables y aportes de entidades públicas y privadas, entre ellas la Asociación Cibao y el Centro Nacional de Fomento a las ASFL.

Uno de los hitos más relevantes del período fue el ingreso de tres estudiantes de ELA a la Universidad Católica Santo Domingo. Los jóvenes, provenientes de Santiago Rodríguez y Santo Domingo, iniciaron estudios en Comunicación Social, Contabilidad e Ingeniería en Informática, marcando un precedente histórico al convertirse uno de ellos en la primera persona ciega en cursar una carrera de ingeniería en el país. Con estos ingresos, el número de egresados de ELA que accedieron a la educación superior ascendió a 21, en áreas como Ciberseguridad, Administración Hotelera, Derecho, Psicología y Educación.

Como parte de sus acciones de apoyo educativo, la Fundación Francina distribuyó en enero 19 kits especializados a estudiantes con discapacidad visual de nivel secundario y anunció la entrega de 11 adicionales en las semanas siguientes. Cada kit, valorado en US$100, incluyó herramientas para escritura braille, aprendizaje de matemáticas, grabadoras de voz y materiales adaptados para estudiantes con resto visual. La iniciativa se coordinó con el Centro Nacional de Recursos Olga Estrella, del Ministerio de Educación, y fue financiada con fondos de la convocatoria José Santiago Reinoso Lora para el Desarrollo Sostenible, de la Asociación Cibao.

En el ámbito de la formación cívica, ELA desarrolló un taller sobre participación e incidencia pública, facilitado por Eliezer Cueva, exalumno del programa y hoy consultor en intervención social y estudios sociodemográficos. De manera paralela, se realizó un espacio formativo dirigido a padres y madres, enfocado en la superación de barreras y en el fortalecimiento de herramientas de apoyo en el hogar.

La Escuela de Liderazgo y Autonomía se mantuvo como el único programa de transición a la adultez para personas con discapacidad visual en la República Dominicana. A través de esta iniciativa, la Fundación Francina continuó promoviendo la inclusión plena y la participación activa de las personas con ceguera y baja visión en los espacios educativos, productivos y sociales del país.

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