Luis Manuel Ferreras
Salcedo, R.D. — En una noche cargada de emoción y orgullo local, Salcedo FC firmó un vibrante empate 2-2 ante Moca FC en el Estadio Domingo Polonia, donde más de mil fanáticos hicieron sentir su voz y convirtieron el recinto en un territorio celeste difícil de conquistar.
El duelo inició con intensidad y un ambiente eléctrico que evidenció el crecimiento futbolístico de la ciudad. Aunque el conjunto local dominó tramos importantes del encuentro, Moca logró adelantarse con un tanto de Parina al minuto 58. La visita reforzó su dominio en la recta final, cuando Ascona marcó el 0-2 al 84’, golpe que parecía sentenciar el compromiso.
Pero Salcedo FC se negó a aceptar la derrota. Impulsados por la inagotable energía de su afición, los locales orquestaron una remontada memorable en tiempo añadido. A los 93’, Carrera acercó a los suyos luego de que Daniel Jamesley colgara un balón preciso en un tiro libre. Tres minutos después, al 96’, Wilson Cherry estremeció el estadio con un cabezazo que decretó el empate y desató una celebración ensordecedora.
El partido terminó envuelto en controversia, luego de que el árbitro detuviera el juego antes de cumplirse los ocho minutos anunciados de descuento y tras la expulsión del mocano Yunior Francisco, una decisión que dejó perplejos a jugadores y fanáticos por igual.
Más allá del resultado, la noche dejó una clara conclusión: Salcedo FC volvió a exhibir carácter, determinación y un espíritu competitivo que contagia a toda la ciudad. El equipo luchó hasta el último instante, acompañado por una afición que no dejó de alentar. En el Domingo Polonia quedó demostrado que Salcedo juega con alma, y cuando esa identidad se hace sentir, ningún partido está perdido.
