Santo Domingo, R.D. – El exjuez del Tribunal Superior Electoral y dirigente del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), Marino Mendoza, advirtió que la República Dominicana atraviesa uno de sus momentos más críticos en materia de credibilidad pública, debido —según afirmó— al impacto del narcotráfico en la política bajo la gestión del Partido Revolucionario Moderno (PRM). Mendoza sostuvo que el país “resuena internacionalmente” por los constantes escándalos que involucran a figuras del oficialismo, situación que, a su juicio, ha generado un ambiente “sombrío” y “moralmente degradante”.
El dirigente perredeísta señaló que los casos judiciales, extradiciones recientes y expedientes en desarrollo han configurado un escenario alarmante que deteriora la imagen nacional ante la comunidad internacional. “Tenemos un escándalo que resuena en la geografía completa del país por la presencia de mucho dinero sucio del narcotráfico presente en el quehacer político”, expresó, al considerar que la credibilidad institucional se encuentra “seriamente comprometida”.
Mendoza criticó con dureza la respuesta del PRM frente a las denuncias, afirmando que el Gobierno ha sumido al país en “un atolladero moral” y que los intentos de explicación de su dirigencia solo profundizan la incertidumbre. Aseguró que voceros oficiales, incluyendo al presidente del PRM, José Ignacio Paliza, no han ofrecido respuestas claras ni responsables ante la gravedad del escenario. Consultado sobre si la cúpula del partido ignoraba el origen de fondos utilizados en campañas locales, Mendoza fue tajante: “Aquí todo el mundo sabe de dónde viene el dinero sucio”.
Además de su preocupación por la penetración del narcotráfico en la política, Mendoza alertó sobre el elevado endeudamiento asumido por el Gobierno en los últimos años. Recordó que la actual gestión ha tomado más de 60 mil millones de dólares en préstamos, comprometiendo —dijo— a varias generaciones sin que se reflejen inversiones proporcionales que justifiquen ese nivel de deuda. Señaló que esta carga “acogota el presente y el futuro” del país.
Mendoza concluyó afirmando que la República Dominicana transita por “un camino de peligro y preocupación”, del cual solo podrá salir mediante una profunda revisión del comportamiento político y una decisión firme de corregir el rumbo, antes de que la crisis moral y financiera alcance un punto irreversible.
