Nueva York. — El presidente Luis Abinader afirmó que la República Dominicana avanza con pasos firmes hacia un futuro de prosperidad y sostenibilidad, durante su participación en las reuniones de alto nivel de la Asamblea General de la ONU. El mandatario subrayó que el país es hoy un ejemplo de cómo la colaboración entre el sector público y privado puede transformar la realidad social y económica de una nación.
El jefe de Estado intervino en una cena con empresarios iberoamericanos organizada por el Consejo Empresarial Alianza por Iberoamérica (CEAPI) y el Adam Smith Center for Economic Freedom, celebrada en el Harvard Club de Nueva York. Allí destacó que la República Dominicana ha consolidado un modelo de crecimiento equilibrado, que combina estabilidad macroeconómica, apertura a la inversión y una agenda social orientada a la inclusión.
El presidente resaltó que la pobreza en el país se redujo del 25% en 2019 al 16.6% en la actualidad, con proyecciones de alcanzar un 15% a fin de año. También destacó avances en la lucha contra el hambre, donde la tasa de subalimentación cayó de 8.7% a 3.6%, con la meta de llegar a 2.5% para clasificar a la nación como “país sin hambre”.
En su mensaje, Abinader enfatizó que no debe existir una dicotomía entre crecimiento económico y equidad. “No se trata de elegir entre empresas fuertes o estados sólidos; se trata de lograr ambos para beneficiar a nuestras comunidades”, señaló. En ese marco, invitó a la comunidad internacional a participar en la Cumbre de las Américas 2025, que se celebrará en diciembre en Punta Cana y será un escenario clave para reactivar la agenda económica de la región.
El mandatario destacó además las inversiones en infraestructura, energía renovable, turismo y educación, que superan los 800 mil millones de pesos. Subrayó que la industria turística ha alcanzado cifras récord, con casi 12 millones de visitantes anuales, y mencionó los avances en Pedernales y Miches, que se perfilan como nuevos polos de atracción para la inversión.
En un contexto internacional marcado por la incertidumbre, Abinader reafirmó que la confianza es la base del desarrollo: “donde no hay confianza, no hay inversión, y donde no hay inversión, no hay empleo ni desarrollo”. También anunció un proyecto innovador en torno a la minería de tierras raras, considerado el mayor depósito de Latinoamérica, que situará al país en una posición estratégica dentro de la economía global.
Para concluir, el presidente transmitió un mensaje inspirador sobre los valores que deben guiar a la sociedad dominicana: la libertad, la honestidad y el idealismo. “Soñar como Don Quijote no es negar la realidad, es iluminarla”, expresó, dejando un llamado a la esperanza y a la acción conjunta hacia un futuro mejor.
