Ciudad de México. – La explosión de un vehículo que transportaba gas en la alcaldía Iztapalapa, en el oriente de la Ciudad de México, dejó al menos nueve personas fallecidas y 55 hospitalizadas, informó la Secretaría de Salud de la capital la noche del jueves.
El incidente ocurrió alrededor de las 2:25 p.m., cuando el vehículo con 49,500 litros de gas, conocido en México como pipa, se volcó en la zona de Puente de la Concordia, generando una onda expansiva que afectó a vehículos cercanos y provocó casi un centenar de heridos, según reportaron las autoridades locales.
La jefa de Gobierno, Clara Brugada, indicó que su administración brindará apoyo inicial de emergencia a las familias afectadas y realizará un censo para identificar a los grupos más vulnerables, dado que varios de los afectados pertenecen a familias de escasos recursos.
Por su parte, la fiscal general de la Ciudad de México, Bertha Alcalde Luján, explicó que se investigarán posibles delitos relacionados, entre ellos homicidio culposo, lesiones culposas y daño a la propiedad, y que el conductor se encuentra en custodia, pero no detenido. La investigación preliminar apunta a que la pipa podría haber circulado a exceso de velocidad.
La Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) y la empresa dueña de la pipa, Transportadora Silza, del Grupo Tomza, colaboran en las acciones legales y de apoyo a las víctimas. Aunque la pipa no contaba con póliza de seguro vigente, la compañía afirmó que asumirá su responsabilidad social y legal, y dispone de tres seguros vigentes para atender el caso.
Las autoridades informaron que se dañaron 28 vehículos, incluyendo camiones pesados que transportaban cemento y cartón para reciclaje, cuyo retiro requirió maniobras especiales durante la noche. La atención del incidente involucró a los tres niveles de gobierno, incluyendo la Coordinación Nacional de Protección Civil, la Secretaría de la Defensa Nacional, la Guardia Nacional, la Secretaría de Marina y la gobernadora del Estado de México, dado que el accidente ocurrió en los límites de la capital y el Estado de México.
Brugada adelantó que se desarrollará un protocolo de circulación de vehículos que transportan hidrocarburos o materiales peligrosos, con el objetivo de prevenir incidentes similares en el futuro y garantizar la seguridad de los ciudadanos.
