Santo Domingo, R.D. – El presidente de la Liga Municipal Dominicana (LMD), Víctor D’Aza, recibió en Santo Domingo a 27 jóvenes dominicanos residentes en la ciudad de Nueva York, quienes fueron reconocidos por sus logros académicos en una emotiva ceremonia celebrada junto a sus familiares y autoridades municipales.
La actividad fue organizada en coordinación con el cónsul general de la República Dominicana en Nueva York, Jesús Vásquez Martínez, y contó con el respaldo de representantes de distintas instituciones. D’Aza destacó el compromiso, la disciplina y el orgullo nacional que estos jóvenes representan desde la diáspora, subrayando la relevancia de mantener el vínculo con sus municipios de origen, donde muchos de ellos tienen un impacto directo en la calidad de vida de sus comunidades.
El cónsul Jesús Vásquez resaltó el esfuerzo de estos jóvenes que entienden que la educación es el mejor camino para aportar a su país y a sus familias. Valoró también el rol clave de los padres como soporte esencial en el proceso formativo de cada estudiante.
Durante el acto, el estudiante Jayleen Torres, oriundo de Tamboril, agradeció en nombre de sus compañeros. Compartió escenario con figuras jóvenes como Francini López, encargada de Juventud de la LMD; la bombero Mariah Valera y la emprendedora Yokasta Valenzuela, todas con aportes significativos en sus comunidades.
La ceremonia, realizada en el salón Pedro Reynoso de la LMD, reunió a una comitiva de alto nivel, encabezada por Guillermo Linares, presidente de la Corporación de Servicios de Educación Superior del Estado de Nueva York, así como la comisionada Betty A. Rosa Schmeltzer, la comisionada asociada Elisa Álvarez y Karina Collado, gestora en la Bolsa de Valores de Nueva York. También participaron la vicepresidenta de la Cámara de Diputados, Dhaurelly D’Aza, y una nutrida delegación de padres y jóvenes dominicanos.
El evento se enmarca dentro del programa “Orígenes de Excelencia”, una iniciativa impulsada por el consulado dominicano en Nueva York, que busca fortalecer los lazos con la diáspora y exaltar el valor de la educación como herramienta de transformación.
